Historia de un pequeño viaje
Llega un día y te compras un coche nuevo. O te compras un coche nuevo y llega un día. Porque comprarse un coche nuevo es como nublar tu razón un poco. O quizá bastante. Solo es un coche, te dices. Mientras ves cómo las primeras rayas van apareciendo sobre él. De dejarlo en la calle, de algún descuido; y la suciedad, cómo nunca volverás a verlo igual de inmaculado y resplandeciente que el primer día que lo sacaste del concesionario. Y es un alivio si reflexionas un poco, porque, solo es un coche. Está hecho para circular, y usarse. Y como digo llega el día en que puedes ponerlo a prueba. Un viaje que se te presenta como un pequeño desafío. Y en el que debes transportar a tu tía y tu madre hasta el pueblo en el que nacieron. Agustina es una mujer ya mayor. De unos 78. Que vive en la Mancha. Es prima de las susodichas hermanas y, al parecer, la están estafando. Yo solo soy un chófer, hago las veces de conductor y poco más. Por eso pregunto poco, observo y escucho, y sim...