Palestina

 

Llevo tiempo sin escribir. Quizás demasiado. Y ahora parece que mi país (España) está liderando una causa por la defensa de los derechos humanos. El código internacional, lo llaman. Y el presidente habla, y parece más notorio que nunca. Más vivo. Más convencido. Y las multitudes lo siguen, o él sigue a las multitudes, y las insta a proclamarse más, a defender las causas justas que llaman. Y actores, y leyendas, y todo quisqui, han encontrado su nueva causa: “Free Palestine”, es el lema. Y los colegios tratan de blindarse contra la irrupción del mensaje político. Como si de verdad algo estuviese temblando. Y la televisión pública se posiciona. Está claro, el estado de Israel está perpetrando un genocidio contra el pueblo palestino.

 

Verán, yo sé lo que todos, que no es mucho. Que los judíos eran un pueblo sin patria hasta que tras la Segunda Guerra Mundial se decidió buscarles un territorio tras el genocidio que el Nazismo llevó a cabo con ellos. Y que el conflicto se remonta a entonces. Que llevan como 80 años tratando de expandirse y ocupar la Tierra Prometida en su totalidad, o algo así. Mientras Palestina sufre las consecuencias. Pero sé un poco más. Algo de que hace unos miles de años, cuando Jesucristo, se les expulsó de su hogar. Y fueron condenados a vagar perpetuamente por el desierto, o algo así. Qué importa. Sea como sea, Dios parece estar en el ajo. Lo que a día de hoy tenemos, es un dirigente despiadado, un necio más, amparado en la legitimidad de sus actos, que no son otros que bombas y tanques masacrando tierras de gente común. Al parecer, durante todo este tiempo proliferó un grupo terrorista en Palestina, dieron el golpe de su vida y eso les ha costado la demolición total. Tampoco entiendo por qué éstos no terminan de soltar a sus rehenes. La verdad, da igual. A todos nos viene de lujo. El presidente continuará la cruzada. Las gentes se airearán un poco. Si los actuales dirigentes israelitas serán sometidos a un juicio por crímenes bélicos aún está por ver. Pero tenemos ahí al grandioso presidente de Estados Unidos, a todo un sector conservador que se posiciona en un sentido diametralmente opuesto. Al fin y al cabo, dicen -y se dicen tantas cosas…-, Israel se está defendiendo. Francamente, que se vayan todos a tomar por el culo. Yo ya estoy cansado de ver un mundo como este, donde las vicisitudes se pierden entre cánticos, banderas y el estruendo de la guerra. Donde todos tratan de responder a una situación abominable. Y la única verdad es que está muriendo gente, gente para la que ya no hay remedio. Siempre ha sido así, ¿no? Dirigentes, armas, suelo, patria, creencia, eso a lo que llaman Dios. Y sobre todo dinero. La gran bola de mierda que hemos creado. Que no se sabe cómo, se ha creado. Nos miramos unos a otros, cada día, y ni siquiera nos vemos. Por los barrios como este las gentes siguen cada día a su contienda particular. Yo llevaba tiempo sin escribir. Y esto es lo que sale de aquí. No sé qué es lo que se ha interpuesto entre los seres humanos. Unos lo llaman pragmatismo. Pero yo creo que solo es miedo. Miedo de pasar por este mundo sin haber saboreado la vida. Sin entender. Sin sentir. Sin nada.

 

Palestina me importa una mierda. Israel más de lo mismo. España ni te cuento. Lo único que me lleva a estar aquí delante de esta pantalla soy yo mismo. Es mi lance. Que creo en los seres humanos pero aborrezco a la Humanidad.

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